domingo, 3 de marzo de 2013

Esto no es un anuncio de Bennetton


La entrega de un mueble es un proceso mágico, artístico, donde el mueble "cobra vida" y se revela todo su sentido, pues ha sido concebido única y exclusivamente para ese lugar.


Mis muebles (mis Habitantes), no llegan a un sitio y se dejan caer así porque sí.
Son muebles personalizados: en forma, material y dimensiones.
A la hora de entregarlos, se mide al milímetro su posición relativa respecto de paredes y otros muebles. Se mide, como en el ejemplo de la foto, la posición de los apoyos del (en este caso) cristal de la tapa de la mesa.



Os traigo aquí unas divertidas imágenes de una entrega de la Mesa Con Solo Una Cruz  que acabo de realizar el viernes pasado donde se ve paso a paso el proceso. Por fín me acordé de tomar fotos de todo el proceso para mostraros. Los montadores de ese día están ya muy entrenados en mis "manías" y "obsesiones", y van con un cuidado y una precisión nada acordes con su relajado atuendo y no sabéis cómo me gusta verles trabajar, con qué interés lo hacen, y a veces hasta nos ayudan al cliente y a mí a disipar pequeñas dudas. ¡Al final improvisamos un buen equipo!







La rapidez de la fabricación del mueble sorprendió tanto a mis clientes que no les dio tiempo a tener compradas las sillas y tuvimos que retratarla con sillas diferentes, pero ahí queda ella toda bella:

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